Los cambios bruscos de tensión, provocados por errores de uso, contactos sueltos o problemas con el dispositivo, pueden provocar una «descarga eléctrica» breve, sin riesgo para la salud, pero desagradable.
En ocasiones, durante el tratamiento puede producirse una breve «descarga eléctrica». Esto se debe a cambios muy rápidos en la tensión eléctrica y también se conoce como «efecto de cerca eléctrica». Desde el punto de vista médico, no es peligroso, pero puede resultar molesto.
Las posibles causas son:
El aparato se enciende o se apaga mientras los electrodos siguen en contacto con la piel.
Interrupción repentina del circuito eléctrico, por ejemplo, al sacar rápidamente las manos o los pies de la bañera.
Conexiones sueltas o contactos defectuosos en los cables de los electrodos o en la fuente de alimentación.