¿Influye la dirección de la corriente (polaridad)?
La dirección de la corriente (polaridad) influye en el efecto y la percepción en los electrodos, y normalmente se cambia con regularidad. ¿Podría ser conveniente, en determinadas circunstancias, mantener una dirección de corriente constante?
La dirección de la corriente (polaridad) provoca un efecto y una percepción ligeramente diferentes en cada uno de los dos electrodos.
Cambio periódico
Normalmente, la dirección de la corriente se cambia continuamente. De este modo se garantiza que ambos lados del cuerpo reciban un tratamiento uniforme. Este cambio se realiza de forma manual entre sesiones o de forma automática durante una misma sesión. La dirección de la corriente deseada se puede ajustar en el dispositivo de control.
Cuándo puede ser conveniente mantener constante la dirección de la corriente:
- Resultados más rápidos
En el caso de usuarios nuevos o personas escépticas, como niños o adolescentes, puede resultar motivador no cambiar la dirección de la corriente en las primeras sesiones. De este modo, a menudo se aprecia ya tras unos pocos tratamientos que una mano o un pie se secan notablemente más que el otro. - Diferentes tendencias a sudar
Si una mano o un pie suda más, se puede utilizar de forma específica una dirección de corriente constante para tratar ese lado con mayor intensidad.
Percepción de la corriente
La dirección de la corriente también influye en el lado en el que se percibe con mayor intensidad. El electrodo en el que la corriente se nota más suele ser también el que tiene mayor efecto.
Ajuste de la dirección de la corriente
La dirección de la corriente se puede cambiar en la pantalla o ajustarse cambiando los electrodos o el cableado. El efecto siempre es mayor en el electrodo por el que la corriente entra en el cuerpo, es decir, en el denominado ánodo. Ejemplo: si se ajusta la dirección de la corriente E1 >> E2, la eficacia es mayor en el electrodo E1 que en el E2.
