¿Qué importancia tiene el agua en su uso?

El agua es importante durante la aplicación, ya que conecta los electrodos con la piel, permite el paso de la corriente y protege la piel. El agua corriente del grifo es totalmente suficiente; por lo general, no se necesitan otros aditivos.

El agua conecta los electrodos con la piel y garantiza que la corriente pueda fluir. Además, protege la piel: si hay muy poca agua o ninguna entre la piel y el electrodo, pueden producirse irritaciones por la corriente o pequeñas quemaduras químicas.

Esto es lo que debe tener en cuenta:

La piel debe estar siempre bien humedecida con agua. En el caso de las bolsas de esponja o los electrodos textiles, estos deben permanecer bien húmedos durante todo el tratamiento.

El agua corriente del grifo es suficiente. Solo en el caso de agua extremadamente blanda puede reducirse la conductividad, en cuyo caso también se puede utilizar simplemente agua embotellada como alternativa.

No son necesarios aditivos como la sal u otros productos, ya que incluso pueden favorecer la aparición de efectos secundarios.

Consejos para un tratamiento más agradable y seguro:

Utilice agua tibia. Abre los poros de la piel, reduce la resistencia y resulta más agradable al tacto.

Por motivos de higiene, el agua debe cambiarse siempre entre cada aplicación.