Si nota una pequeña descarga eléctrica al principio o al final de la terapia, suele deberse a que el aparato no se ha encendido o apagado en el orden correcto. Al hacerlo, se cierra o se abre el circuito eléctrico mientras el aparato aún está encendido, lo que provoca una pequeña y repentina subida de tensión, similar a un pequeño «efecto de valla eléctrica».
Cómo evitarlo:
- Al inicio de la terapia: En primer lugar encienda el aparato. Solo después cierre el circuito eléctrico, es decir, saque las manos/los pies de las cubetas o retire los electrodos.
- Al final de la terapia: Primero abra el circuito, es decir, saque las manos o los pies de las cubetas o retire los electrodos. Solo después apague el aparato.