Hormigueo y tirantez al iniciar el tratamiento

Al iniciar el tratamiento, puede sentirse un ligero hormigueo o tirantez, lo cual es normal y puede aliviarse aumentando manualmente la intensidad de la corriente en el aparato.

La terapia se inicia y, durante los primeros segundos, notará un hormigueo y una sensación de tirantez especialmente intensos. En cuanto se alcanza la intensidad de corriente preestablecida, este hormigueo y esta sensación de tirantez desaparecen.

La sensación de malestar al iniciar la terapia se debe al aumento de tensión necesario para alcanzar la intensidad de corriente deseada. Algunos usuarios pueden percibir esta fase como desagradable. En ese caso, puede realizar el aumento de tensión más lentamente aumentando la intensidad de corriente manualmente. Comience, por ejemplo, con 3 mA y aumente este valor gradualmente hasta alcanzar el valor deseado. En el caso de la aplicación manual, es necesario, por supuesto, contar con la ayuda de otra persona.