El afeitado o la depilación de las axilas o la cara pueden dañar e irritar la piel. Además de lesiones invisibles, pueden aparecer pequeñas rojeces, pústulas o ampollas, a veces incluso varios días después.
Durante un tratamiento, la piel puede reaccionar de forma más sensible, pueden surgir irritaciones adicionales o la piel puede reaccionar con sensibilidad a la corriente eléctrica.
Esto es lo que debe tener en cuenta:
- Después del afeitado o la depilación, espere al menos 24 horas antes de comenzar el tratamiento.
- Si hay pústulas o ampollas visibles, el tratamiento debe interrumpirse hasta que la piel vuelva a tener un aspecto sano.
Si tiene previsto depilarse, lo mejor es hacerlo después del tratamiento. De este modo, la piel tendrá tiempo suficiente para recuperarse antes del siguiente tratamiento.