¿Por qué no funciona bien la transición de la fase inicial a la fase de mantenimiento?

La transición a la fase de mantenimiento, con un número considerablemente menor de tratamientos, solo es posible si cada uno de los tratamientos es realmente eficaz.

Tras una fase inicial satisfactoria, debería ser posible seguir reduciendo la sudoración con un número considerablemente menor de sesiones. Si esto no se consigue, suele deberse a que cada sesión por sí sola aún no es lo suficientemente eficaz. Por lo tanto, antes de reducir la frecuencia de las sesiones, conviene mejorar la calidad de cada una de ellas.

Preste especial atención a lo siguiente:

  • Nivel de agua: Asegúrese de que el nivel de agua sea el adecuado para el tratamiento.
  • Intensidad de la corriente: Seleccione una intensidad en la que la corriente produzca un ligero cosquilleo.
  • Duración del tratamiento: Al menos 15 minutos por sesión.
  • Tipo de corriente: Si es posible, utilice siempre corriente continua.

Al pasar de la fase inicial a la fase de mantenimiento, normalmente solo se reduce la frecuencia de los tratamientos. Todos los demás ajustes, como la intensidad de la corriente, la duración y el tipo de corriente, permanecen iguales.