¿En qué casos está contraindicado un implante?

Un implante solo constituye un motivo de exclusión para la iontoforesis con agua del grifo si se encuentra directamente en el flujo de corriente entre los electrodos.

Los implantes metálicos constituyen, por principio, una contraindicación para todo tipo de electroterapias. Aunque un implante no influye en el efecto reductor de la sudoración de la iontoforesis con agua del grifo, no podemos predecir con certeza cómo afectará la corriente al implante o al tejido circundante.

Lo decisivo es si el implante se encuentra en el flujo directo de la corriente. La corriente siempre busca el camino más corto de un electrodo a otro. Por lo tanto, imagínese cómo discurre este camino en su caso concreto. Solo si un implante se encuentra exactamente en este trayecto, el tratamiento no está permitido.

Importante saber:
También se consideran implantes los aparatos dentales fijos que no se pueden quitar. Los dispositivos intrauterinos de cobre para la anticoncepción también se consideran implantes, pero no los dispositivos intrauterinos hormonales de plástico.

Posible excepción:
Solo el médico o la médica que haya colocado el implante y conozca el material exacto podrá evaluar en cada caso concreto si es posible una excepción.

Tratamiento de manos y pies
Los implantes son críticos si se encuentran en la trayectoria de la corriente: en manos, brazos, hombros, cuello o pecho, cadera, rodillas y pies. Los implantes en la cabeza, el cuello y la nuca nunca son críticos.

Tratamiento de las axilas
Implantes críticos en hombros, cuello y tórax. Implantes no críticos, en cualquier caso, en manos, antebrazos, cabeza, abdomen, pelvis, rodillas y pies.

Tratamiento facial (manos o pies como contraelectrodo)
Los implantes siempre son un factor crítico en la cara, la boca, la nuca y el cuello. Dependiendo de la trayectoria de la corriente, también son críticos: los implantes en manos, brazos, abdomen, pelvis, rodillas y pies.