¿Cuánta electricidad necesito realmente?

Ajuste la intensidad de la corriente de modo que se note de forma agradable; auméntela poco a poco según lo que sienta y, para que la terapia dé buenos resultados, apueste sobre todo por un uso regular en lugar de por valores máximos de corriente.

Desde la primera sesión, ajuste la intensidad de la corriente de modo que la note claramente, pero que siga siendo agradable y se perciba solo como un ligero cosquilleo. Una intensidad de corriente más alta no aporta ningún beneficio adicional si resulta desagradable.

Tenga en cuenta que la intensidad adecuada varía de una persona a otra y también puede variar según la zona del cuerpo.

Durante la terapia, la piel suele acostumbrarse a la corriente. Entonces puede aumentar la intensidad poco a poco, pero siempre solo hasta donde se sienta bien y sea tolerable.

Una intensidad de corriente demasiado alta solo causa problemas: puede resultar desagradable, irritar la piel o incluso dañarla. En tales casos, a menudo es necesario interrumpir el tratamiento y reanudarlo más tarde.

Muchos usuarios se centran demasiado en conseguir los valores de corriente más altos posibles. Sin embargo, tan importante como una intensidad de corriente adecuada es la aplicación regular y constante de la terapia.